
Nadal se proclama campeón de Indian Wells.
Llegó la nueva tanda de Masters Series (ahora llamados Masters 1000) y lo hizo en Indian Wells, en la costa del Pacífico estadounidense, como viene siendo habitual en los últimos años. Allí llegaron los mejores tenistas del momento para intentar comenzar con buen pie, donde Nadal se encargó de dejar claro que sigue a lo suyo.
El cuadro no deparó grandes sorpresas. Como ocurre en los torneos importantes, los cuartos de final se llenaron de los principales cabezas de serie, con la sorprendente intromisión de Ivan Ljubicic que se coló en ésta ronda tras eliminar a Gilles Simon previamente. Destacar que Rafael Nadal consiguió colarse en esta fase del torneo tras salvar cinco bolas de partido ante David Nalbandián en octavos de final.
En las semifinales estuvieron los que tenían que estar, salvo la excepción de Andy Roddick, que venció sorprendentemente a Novak Djokovic, número 3 del mundo, en la ronda anterior. Rafael Nadal se encargó de frenar el camino del de Texas en un partido que el manacorí controló en todo momento, hasta en los apuros del segundo set donde los dos tenistas forzaron el tie break. En la otra parte del cuadro, Federer demostró que está perdiendo el nivel que le hizo llegar a ser el indiscutible número 1 y ser considerado uno de los mejores tenistas de la historia. Murray pudo con él, no sin sufrimiento, en un extraño partido que se resolvió en el tercer set a favor del escocés (6-3, 4-6 y 6-1).
Y llegó la final. Una final que se vio enormemente deslucida debido a un fuerte viento que jugó con la pelota a su antojo. Y una final donde se volvió a demostrar que es el momento de un sólo jugador, que ha dejado claro que este puede ser un año muy bueno para él (sino lo son ya de por si). Sólo puede ser uno: Rafael Nadal.
Hacia un terrible viento si, pero el español supo jugar perfectamente a pesar de las condiciones. Andy Murray no se encontró comodo en ningún momento, y aunque desplegó buen tenis en determinados momentos del partido, se le percibía desconcentrado. El viento en esta ocasión se llevó su fuerte mentalidad, que le ha hecho llegar hasta donde está. Y Nadal, con 5 breaks, solventó la contienda con una facilidad digna de gran campeón.
Visto lo acontecido hoy, y después de haberme planteado en muchas ocasiones este dilema al que nunca encuentro respuesta, me pregunto: ¿Tiene límite este chico? Porque no deja de sorprendernos…
Y ahora, siguiente parada: Miami.
¡Un saludo!


