
Foto: Reuters
La última jornada de la primera semana de Roland Garros me ha hecho escribir cuando no tenía pensado hacerlo. Y lo peor de todo es que es para contar algo negativo. La eliminación del torneo de su dueño durante los últimos cuatro años, Rafael Nadal.
Sorprendente parecía ya el inicio del partido, cuando Robin Soderling se adjudicaba la primera manga con un juego casi perfecto y con un Nadal desconocido, que cometía muchos errores no forzadas. Se le veia sin fuerza. Todo el mundo pensaba que había sido un mal momento, un mal inicio de partido y que Rafa se encargaría de subsanarlo sin problemas. Read the rest of this entry ?


